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La Coctelera

La Vía de la Plata y la Casa de las Conchas

Mi primer contacto con el Camino de Santiago fue durante mi primera estancia en España cuando estudié en Salamanca en 2006. Salamanca es una ciudad en la ruta a Santiago, pero no en el camino francés. La ruta del Camino que incluye Salamanca es la Vía de la Plata, también llamado el Camino mozárabe. Es el camino desde el sur, empezando en Sevilla hasta Astorga donde reúne con el camino francés a Santiago. Esta ruta es muy larga recurriendo ~1000 km.

No tiene la historia del camino francés, dado el hecho de la presencia musulmana en Andalucía. Originalmente, era una ruta comercial durante tiempos modernos. El nombre original de esta ruta fue "Via Delapidata" que significa "Ruta Empedrada" y se supone que el nombre cambió por una confusión fonética. Se dice que las peregrinaciones a Santiago por la vía de la plata empezó en el siglo XI.

Llegar a Santiago por la vía de la plata es diferente que el camino francés. El peregrino que va desde Sevilla está caminando por una "carretera" ya hecha y no por sendas creadas en bosques. Esta ruta también está marcada por flechas amarrillas y conchas, pero también hay "miliarios" que son señalamientos viales de la época romana. Los miliarios llevan el nombre del emperador cuando esa parte del camino fue construido y la distancia a Roma. Se conservan los miliarios hasta hoy en día. Este camino es mucho más largo, pero no es tan montañoso. La vía de la plata es cada vez más popular pero el que hace este camino no va a encontrarse con la multitud de peregrinos que recorren el camino francés.

Como Salamanca es una de las ciudades de esta ruta, tiene algunos sitios históricos relacionados al camino como la Casa de las Conchas que hoy en día es una biblioteca y uno de los edificios más preciosos de Salamanca, en mi opinión. La Casa de las Conchas fue construida en 1493 por un caballero del orden de Santiago. La fachada de la casa está cubierta en más de 300 conchas.

Símbolos del Camino

Para el ensayo final de la clase, estoy leyendo el cuento "El Camino de Santiago" de Alejo Carpentier. Por el cuento he podido imaginar un retrato de un peregrino ideal, por lo menos en la manera de vestirse. Carpentier describe al personaje central: "Con las manos flacas asidas del bordón, luciendo la esclavina santificada por hermosas conchas cosidas al cuero, y la calabaza que sólo carga agua de arroyos. Empieza a colgarle la barba entre las alas caídas del sombrero peregrino, y ya se le desfleca la estameña del hábito sobre la piadosa miseria de sandalias que pisaron el suelo de París sin hollar baldosas de taberna, ni apartarse de la recta vía de Santiago, como no fuera para admirar de lejos la santa casa de los monjes clunicenses."

Trae el bordón, la calabaza para el agua y lleva la esclavina con conchas, sandalias y el sombrero de cuero.

Por leer el cuento, me acordé del hecho de tener que escribir de los símbolos del Camino y del peregrino, pero también me ayudó a visualizar al peregrino ideal del siglo XVI.

La concha, (a veces llamada "la vieira") es una concha específica: la denominada "pecten jacobeus".  En los primeros años del Camino, los peregrinos cosían la concha a la ropa para el camino de regreso, cuando ya había estado en Compostela, dado que la concha es específica de Galicia. Sin embargo, se convirtió en la insignia del peregrino.

El sitio web de turismo de Navarra ofrece esta información: "La costumbre de coser las conchas en sus capas, sombreros y escarcelas es posible que tenga un remoto origen supersticioso pagano. En el Códice Calixtino se contó un milagro para explicar el origen de la significación jacobea de las conchas. Se dijo que un príncipe, hundido en el mar por su caballo desbocado, fue rescatado milagrosamente por Santiago y salió de las aguas cubierto de conchas." Se ve como la concha se ha transformado en uno de los símbolos más importantes porque es el que se usa más para la señalización del Camino en cualquier sitio por donde recorre el Camino.

(http://www.turismo.navarra.es/esp/propuestas/camino-santiago/desarrollo/curiosidades.htm)

Las otras cosas que lleva y trae Juan son simplemente posesiones típicas del peregrino que le hacen el peregrinaje más cómodo y fácil:

El bordón se usa para apoyo mientras caminando y también como defensa contra los animales que se pueden encontrar en el Camino como perros pastoriles. La calabaza se usa como contenedor para traer agua. La esclavina y el sombrero son prendas que protegen al peregrino de los elementos como el sol o la lluvia. Y las sandalias son el calzado típico de los peregrinos.

No más "trail mix", por favor...

Desde que fuimos a hacer estos dos días del Camino, he estado reflexionando en la experiencia. Ya fuimos hace un mes, pero todavía estoy pensando en lo que logramos hacer. Al principio del semestre, sólo pensaba que el hecho de caminar en la ruta del Camino sería algo bueno que podría decir que había hecho - algo que podría tachar de la lista de cosas que quiero hacer en la vida-. Ni había pensado en lo que significaría una experiencia así - el orgullo de poder hacerlo, el tiempo para pensar en la vida, la alianza entre todos los miembros de la clase y, lo más importante, lo divertido que es pasar un fin de semana con los amigos. Claro que no podemos pasar por alto las partes difíciles del Camino - el dolor, el sueño, las cuestas, el frío, el hambre, ¡EL BARRO! Sin embargo, estos dos días de caminar me ha hecho un impacto grande.

Quiero hablar de mi experiencia en total, pero creo que sería demasiado. Empezamos en Santo Domingo de la Calzada. Estaba muy emocionada porque escribí el ensayo de un personaje del camino sobre el mismo Santo Domingo. Poder ver el gallinero en la catedral (¡Y oír el canto del gallo! ¡Qué suerte!) era, para mí, algo muy especial. Cuando salimos de allí y cruzamos el puente sobre el río Ojá, realmente me sentía como peregrino. Podía sentir que nos embarcamos en algo que millones de personas han hecho tras siglos y siglos. Pues, no quiero exagerarlo porque solamente hicimos ≈50 kilómetros, pero noté algo en el aire de siglos de historia en la ruta que estábamos recorriendo.

Durante el primer día del Camino, pasé el día entero con Raquel. Caminamos juntas y reflexionamos sobre nuestras vidas y futuros. Hablamos de nuestra espiritualidad y de qué nos significa Dios y la religión y todo eso. Francamente, para mi propio camino, la religión no tenía nada que ver, pero nos parecía el lugar adecuado para hablar de estos asuntos. Paramos en el pueblo de Grañón para tomar algo y desde Grañón hasta Belorado, solamente vimos a una persona. No sabíamos dónde estábamos en relación con la otra gente de Middlebury y ¡se puede imaginar nuestra sorpresa cuando nos enteramos de haber sido las primeras en llegar! Pues, fue buena la reunión con nuestros compañeros en Belorado y oír de sus experiencias y compararlas con las nuestras. Pasamos una noche buena en el albergue de Belorado y el próximo día empezamos el camino hacia San Juan de Ortega.

El segundo día de caminar era muy distinto. Había un montón de gente con quien hablamos y que nos animaron y viceversa. Durante este día, podíamos ver como los peregrinos ayudan los unos a los otros. Me perdí la chaqueta durante este día y otro peregrino la encontró y me la devolvió. Estaba muy agradecida. El ambiente del Camino es singular. Ya sabemos todos el frío que pasamos en San Juan de Ortega y no quiero revivirlo así que no lo voy a mencionar salvo que ya no parece tan malo, ¿eh?

El próximo día en Burgos fue muy interesante pero realmente estaba muy lista para una ducha caliente y una noche fuera del saco de dormir. En total, me disfruté mucho durante este fin de semana con todos vosotros y todos los otros peregrinos. ¿Somos peregrinos? Según la definición oficial, no, pero hemos caminado en el Camino de Santiago y eso sí es algo. Hemos hecho algo muy especial y nunca lo voy a olvidar.

Sin embargo, lo que nunca voy a echar de menos es esta mezcla de frutos secos. Durante las vacaciones cuando estaba en EEUU, alguien me ofreció un "trail mix" y lo rechacé rotundamente con la explicación de haberlo comido suficiente para el resto de la vida...

La obtención de la credencial

Hace un par de días, finalmente fui con Lauren a la Asociación de Amigos de los Caminos de Santiago de Madrid para conseguir la credencial y era una experiencia interesante. Fuimos el martes después de clase debido al horario extraño de la asociación (los martes y jueves solamente está abierta entre las 19:00 y 21:00) y cuando llegamos había una fila larga en el pasillo. Pues, cuando vimos eso no sabíamos que pensar.

Resultó que, para conseguir la credencial, había que escuchar una charla con un miembro de la asociación. Escuchamos a la charla en grupos pequeños y era por eso que había una cola larga - había que esperar a que el grupo anterior terminara. En la charla, el hombre nos explicó el horario extraño (los miembros de la asociación vienen a su sede después de sus trabajos del día), un poquito de la historia del Camino y nos dio algunos consejos. La mayoría de sus consejos tenía que ver con realizar el Camino entero, pero en general, eran muy útiles y similares a los consejos de Lena. Nos recomendó un tipo de jabón que se puede usar para lavarse el cuerpo y también la ropa, pero ya no me acuerdo de cómo se llama... ¿Alguien sabe?

La charla duró unos 15 minutos, y después esperamos en otra cola para entregar nuestros formularios y comprar la credencial. Nos explicó que antes no cobraban, pero por la economía y todo, ahora cuesta 2 € que realmente no son muchos.

Nos dieron también un folleto con información sobre la asociación con mucha información sobre lo que hacen durante todo el año. No había pensado las actividades del grupo, pero son muchas - realizan la señalización del camino, hacen marchas por Madrid los domingos y tienen un aula jacobea que ayuda a jóvenes estudiantes hacer trabajos sobre el Camino entre otras actividades. Se puede ver que a los miembros de la asociación realmente les encanta todo que tiene que ver con el Camino.

Si alguien tiene más interés, su sitio web es: www.demadridalcamino.org

Ultrella - Saludo popular del Camino de Santiago

Si haces una búsqueda de la frase “ultrella Camino de Santiago” en Google, es difícil encontrar algo más que otras bitácoras de estudiantes middleburianos de años pasados...

Sin embargo, noté que Google me tuvo por incorrecta y me pregunté: “Quizás quiso decir: “ultreia Camino de Santiago”.  Con esta nueva manera de deletrear la palabra, hallé un sitio que la explica como un saludo de los peregrinos del Camino de Santiago tomado del libro del peregrino “Codex Calixtinus”.  Este saludo no sólo significa “¡Buen Camino!” sino también tiene un sentido de dar ánimo a los otros peregrinos.  El sitio también explica que los peregrinos antiguos tuvieron un saludo más largo: “‘Ultreia, suseia, Santiago’ (“¡Ánimo!, que más allá, más arriba, está Santiago”).”  Así que, “ultrella” es un saludo completamente relacionado con el Camino y sirve para animar a todos los peregrinos no sino en el pasado pero también hoy en día.

Durante este semestre, vamos a esforzarnos mucho en cuanto al Camino: aprender de la historia y la religión, entrenarnos y hacer un trocito del peregrinaje nosotros mismos.  Así que, tenemos un camino largo delante (con intención de doble sentido) y vamos a necesitar todo el ánimo posible... ¡Ultrella!